FERNANDO ALONSO Y SU FRUSTRADO TERCER MUNDIAL

Qué mala suerte. Eso debió pensar Fernando Alonso cuando vio perder su tercer Mundial de Fórmula 1 consecutivo. Esta vez competía con un bólido de la prestigiosa escudería británica McLaren, que entonces usaba motor Mercedes. Cuando Fernando Alonso estuvo a punto de revalidar el campeonato de pilotos. Entonces, en 2007, con la escudería Mercedes McLaren. Pero una serie de factores condicionaron su coronación. Y finalmente el Mundial de pilotos y el de constructores fue a parar a la todopoderosa Ferrari. Pero, más que una victoria del equipo del cavallino rampante, se siente como una derrota del equipo inglés. Y, sobre todo, fue el principio de la carrera fallida del piloto español hacia su tercer trono.

Fernando Alonso tenía que vérselas con esta clase de compañero

Para empezar, que tuviese un compañero como Lewis Hamilton no era nada halagüeño. Quien conocía a este jovencito británico, sabía que iba a vender su alma al diablo con tal de llevarse la gloria. Hoy, Hamilton es considerado uno de los mejores pilotos de Fórmula 1 de su historia. Pero entonces no era más que un novato con mucho talento. Si habías seguido con atención la GP2 el año anterior, sabías que su conducción era muy agresiva. Una mala salida en Estambul, quedando en 18ª posición, no evitó que llegara a meta casi el primero. Dejando en la cuneta a compañeros y rivales en la segunda competición de súper bólidos. Una locura.

Así que Fernando Alonso tenía que vérselas con esta clase de compañero. Lo que pudo ser una oportunidad de formar un gran tándem, sucesor de Schumacher y Barrichelo -dominando el lustro anterior-, acabó siendo un infierno en la cocina. El bonachón de Fernando dejó que el pillo de Hamilton probara su asiento. Es decir, que quien dominaba los conocimientos sobre conducción y mecánica era el español, y quien se aprovechaba de su sabiduría, el inglés. El chaval absorbió todo lo que pudo aprender de su compañero Fernando Alonso antes de pegársela. Ya que, en cuanto pudo, le adelantó por la derecha para birlarle el título. Sin embargo, esta lucha encarnizada por el Mundial solo benefició a un tercero, el finés Kimi Raikkonen.

Efecto dominó en la parrilla

A bombo y platillo se anunció el fichaje de Fernando Alonso por McLaren Mercedes cuando aún tenía que disputar la temporada de su segundo campeonato mundial. En 2006, Schumacher se retiró, y el mundo del motor daba por hecho que el asturiano tendría el camino despejado y repetiría Mundial de F1 con su nuevo equipo. Nadie pensó que ese año competía también el hombre de hielo en Ferrari. Precisamente, porque Alonso dejó sin plaza a Raikkonen en McLaren, generando un efecto dominó en la parrilla. Con McLaren obtuvo resultados dispares, siendo subcampeón en 2003 y 2005. En 2007, sin embargo, comenzó en su nuevo equipo la temporada de la mejor manera posible; consiguiendo la primera pole.

Kimi Raikkonen, Fernando Alonso y Lewis Hamilton en Melbourne 2007 © Copyright: xpb.cc

Después vendrían curvas que harían dudar de su competitividad, incluso en el seno de Ferrari. Pero tanto Fernando Alonso como Hamilton cometieron errores con el paso de las carreras. En el Gran Premio de Japón, Alonso se retiró tras chocar de forma violenta contra el muro. Mientras que Kimi remontó, pese a la lluvia, hasta la tercera plaza. Y en el GP China, quien tuvo que retirarse fue Hamilton. De modo que Raikkonen aprovechó su pole para colocarse líder en la general. El campeonato se jugó a tres bandas hasta el final. En la última curva. Porque fue en el último GP, en Brasil, donde Raikkonen se proclamó campeón a costa de Alonso y Hamilton. Su pole en la carrera, unido a que Alonso y Hamilton, tercero y séptimo respectivamente, sirvió para ganarlo por un punto de diferencia. Lo de McLaren fue una tragedia memorable, la cual tuvo sus consecuencias.

Fernando Alonso fue el señalado

Como en todo equipo deportivo, siempre hay alguien al mando que se encarga de tomar las decisiones que afectan al desarrollo de la estrategia. Su fin es siempre organizar los recursos humanos y materiales en favor de la victoria. En este sentido, quien estuvo al cargo de McLaren con Fernando Alonso y Hamilton al volante fue Ron Dennis. También inglés, como Hamilton y la propia escudería, era un experimentado director del equipo McLaren en Fórmula 1. Pilotos históricos como Lauda, Senna o Prost quedaron a sus órdenes. Logrando muchas victorias y campeonatos. Con Alonso y Hamilton, tenía de nuevo la oportunidad de ganar; esta vez con unos pilotos tremendos. A raíz del GP de Hungría, cuando Alonso presentó pruebas contra McLaren por espionaje a Ferrari, la FIA sancionó al equipo. Multa y retirada de puntos. Algo presagiaba que las cosas no terminarían bien esa temporada. Íntima enemistad.

Ron Dennis, detrás de sus pilotos Lewis Hamilton y Fernando Alonso, en 2007

La prensa internacional especializada alimentó estas discrepancias en boxes. El hecho de que el español denunciara a la FIA por espionaje parece que le perjudicó seriamente. No así a su compañero Hamilton, quien lo hizo igualmente. La crispación existía en pit lane, aunque no llegó a mayor fricción. Pero esas desavenencias diarias en los medios de comunicación condicionaron la buena marcha del equipo. Y al final, quedó la sensación de que Alonso fue señalado por la escudería como responsable de la temporada desastrosa. Un punto de diferencia de ambos pilotos con respecto al campeón en la clasificación general, así como la sanción al equipo de constructores, dejaron la vitrina vacía otro año más. Y la leyenda de que Fernando Alonso perdió ahí su frustrado tercer mundial. Al año siguiente volvería a Renault para revivir mejores tiempos.

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