SERENA WILLIAMS LUCHA CONTRA RELOJ

El paso del tiempo es inexorable. Irreversible. O peor todavía, como narra Zelda, es siempre cruel. Aunque no para todos, como atestiguamos en la era de oro del deporte profesional. Porque, inaugurado 2020, seguimos viendo a deportistas como Messi, Cristiano, Lebron James, Federer o Nadal que demuestran que son como el buen vino. Pero quien se lleva la palma es el curioso caso de Serena Williams. La tenista, después de ser madre, continúa su leyenda en las pistas de juego enfocada en batir el récord absoluto de títulos individuales. Por ahora, este logro especial lo ostenta todavía la australiana Margaret Court, retirada en 1977. Un objetivo que, a punto de cumplir los cuarenta años de edad, Serena Williams puede conseguir con el apoyo de la prestigiosa marca de relojes Audemars Piguet.

Serena Williams reúne unas condiciones físicas portentosas

Atrás quedan dos años de frustración, ya que, después de anunciar su maternidad, las lesiones y cuatro finales perdidas desde que levantara su vigésimo tercer título le han impedido llegar a su firme propósito profesional. Pero si se caracteriza por algo es la determinación y seguridad que despliega sobre la pista cuando la bola está en juego. Aparte del aspecto técnico, destacando su fuerte golpeo, Serena Williams reúne unas condiciones físicas portentosas.

La última vez que se enfrentaron las hermanas Venus y Serena Williams en una final, en el Open de Australia en 2017

Desde que debutara con dieciséis años en el Abierto de Ameritech en Chicago en 1997, se somete a duros entrenamientos, viajes eternos y multitud de eliminatorias en los diferentes torneos que participa al año. Pero lo que la mantiene tantos años en pista es, sobre todo, su fuerte mentalidad para vencer a sus rivales. Impone respeto enfrentarse a Serena. Y si no que se lo digan a su hermana Venus, compañera en dobles y rival que más veces ha mordido el polvo contra ella en finales. La última vez fue precisamente el último Grand Slam que ganó Serena, el Open de Australia en 2017. Entonces tenía 35 años, y Venus 36. Toda una exhibición de poderío genético familiar y buena salud en su etapa de madurez profesional.

Serena Williams será la mujer deportista más laureada de la historia

Sin duda, Serena Williams será la mujer deportista más laureada de la historia. Sus éxitos deportivos no han cesado desde que debutara a mediados de los noventa. Pero su carácter y forma de ser la convierten en un valor importante para el deporte. Porque, aunque interrumpiera una temporada su actividad al sentir la llamada de la naturaleza, ha vuelto a las pistas con el mismo ímpetu por coronarse como número uno mundial en tenis femenino. A la edad de treinta y ocho años. Casi nada.

Serena Williams en diferentes etapas de la gestación. Todo un símbolo para la mujer

Todo un gesto que engrandece todavía más su figura, ya que visibiliza la cuestión de la maternidad en el entorno de la élite deportiva profesional. El hecho de haberse reincorporado a su actividad, pese a no tener obligaciones económicas imperiosas, simboliza el papel que juega la mujer a la hora de conciliar su trabajo con la familia. Pero, por desgracia, estamos lejos aún de normalizar situaciones como esta en este y otros ámbitos, y/o a otra escala, más allá de su caso.

Audemars Piguet no ha dejado de acompañarle en las pistas de juego

Su personalidad y activismo profesional no ha pasado desapercibido para las grandes marcas, que desde su juventud han apostado por ella. Con multitud de patrocinadores, existe una alianza muy especial. Se trata de la marca de relojería Audemars Piguet. Desde que portara en su muñeca un modelo de la marca de Le Brassus -el Royal Oak Offshore Pink Gold-, Serena controla el tiempo. Su tiempo. Porque sabe que cada entrenamiento que prepara, cada partido que juega, cada saque que lanza, cada juego que gana, está más cerca de su hora final como profesional del tenis.

Serena Williams en un partido de Wimbledon con su reloj Audemars Piguet Royal Oak Offshore Pink Gold

Dicen que fue un regalo de su entrenador, Patrick Mouratoglou, con quien recuperó el esplendor en su juego y volvió a la senda del éxito a partir de 2012. Desde entonces, Audemars Piguet no ha dejado de acompañarle en las pistas de juego. Y coincidiendo con su séptimo triunfo en Wimbledon en 2016, Audemars Piguet lanzó una campaña publicitaria con Serena Williams como embajadora de la marca. Titulado ‘If’, el poema de Sir Rudyard Kipling, escritor universal y autor de la obra ‘El libro de la selva’, sirve de inspiración para promocionar la colaboración y apoyar a Serena en su camino hacia la gloria deportiva.

Los relojes que fabrica Audemars Piguet

Nacida en Saginaw, Míchigan, el 26 de septiembre de 1981 como Serena Jameka Williams Price, ha ganado un total de treinta y nueve títulos de Grand Slam. Veintitrés de ellos individuales, récord en la era abierta, tanto entre mujeres como entre hombres, catorce en dobles femeninos y dos en dobles mixtos junto a Max Mirnyi. Acumula casi veinte años en el podio de la élite, ya que la estadounidense finalizó primera en las temporadas 2002, 2009, 2013, 2014 y 2015. Segunda en 2008 y 2016, y tercera en 2003 y 2012. Además, Serena logró cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos, una Copa Federación y dos Copa Hopman. Y es la única tenista en haber completado el Golden Slam de carrera en las dos modalidades (individuales y dobles).

Serena Williams levanta con furia su brazo izquierdo con su modelo de Audemars Piguet

Por tanto, Serena es sinónimo de constancia y éxito. Algo que no está al alcance de muchos deportistas. Su valor es elevadísimo. Como los relojes que fabrica Audemars Piguet. En su página web, de hecho, indica un precio orientativo en torno a setenta mil euros por el modelo que luce Serena en cada punto de juego. Se aprecia sobre todo cuando levanta con furia su brazo izquierdo mientras atisba perderse la bola al fondo de la pista tras botar dentro de la línea.

El Royal Oak de oro rosa

El Royal Oak Offshore Pink Gold se caracteriza por los 42mm de ancho y 14.6mm de grosor de su caja. Hecha de oro rosa de 18 quilates, cristal y fondo de zafiro con tratamiento antirreflejos. Con pulsadores y corona atornillada de cerámica negra, sus protectores de pulsadores son de oro rosa de 18 quilates. Su esfera es blanca con motivo «Méga Tapisserie», contadores dorados, índices aplicados y agujas Royal Oak de oro rosa con revestimiento luminiscente. Y el brazalete, también de oro rosa de 18 quilates, tiene hebilla desplegable AP. Todo un artículo de lujo cuya garantía está sujeta a un período de dos años.

Serena Williams, consciente de ser número uno de su tiempo

Serena sacude la raqueta con su mano diestra, golpeando cada bola que lanza su rival. Pero lo hace con rudeza. Sabe que lucha contra reloj. Por eso lleva un Audemars Piguet en su muñeca. El tiempo es muy valioso. Así que, para cambiar las reglas, sabe que primero tiene que dominarlas. Lo que resta de servicio servirá para convertirse en leyenda de su tiempo. La era de Serena Williams.

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