BIENVENIDOS A KANSAS CITY, DOS CIUDADES QUE COMPARTEN NOMBRE

Hay lugares en Estados Unidos que, pese a conocer su nombre, apenas sabrías recordar qué monumento, origen o costumbres tienen allí. En cambio, gracias a su difusión a través del cine, grandes metrópolis como Nueva York, San Francisco o Los Ángeles se han convertido en escenarios cercanos para nosotros sin haber pisado suelo americano. Pero, aunque estos lugares posean algo mágico, ya no despiertan el mismo interés por visitarlos. De modo que si has pensado en cruzar el charco y viajar a Estados Unidos, puedes elegir Kansas City, un destino tan apetecible como inusual. Será la única manera de demostrarte a ti mismo y a los demás que de verdad sientes el american way of life.

Una breve explicación que te ayudará a diferenciar ambas ciudades Kansas City.

Kansas City es un lugar único en el mundo. O mejor dicho, se trata de dos ciudades únicas en el mundo, ya que comparten nombre pero no así origen ni circunscripción administrativa. A un lado, Kansas City, Misuri. Al otro, Kansas City, Kansas. Y ambas tienen su propia historia.

Kansas City, Misuri

La primera de ellas se fundó en 1853, un asentamiento entre los ríos Misuri y Kansas (o Kaw), que también dan nombre a los Estados (¡qué manía los americanos con poner el mismo nombre a todo!). Dicen que fueron unos mormones venidos de Nueva York veinte años antes quienes sentaron las bases de lo que es hoy al constituir una escuela dentro de sus límites geográficos. Pero estos fueron expulsados por violencia callejera al cabo de un tiempo. No obstante, el nombre original se debe a una comunidad indígena, los Kanza, que habitaron allí mucho tiempo antes. La ciudad está hermanada por ejemplo con Sevilla. Realmente tiene un color especial.

El skyline del centro de Kansas City, MO

En 2012, la revista Forbes seleccionó a Kansas City, Misuri, como una de las mejores ciudades estadounidenses por su riqueza en cultura, gastronomía y ocio. Si te gusta el jazz, debes saber que la leyenda de Charlie Parker aprendió a tocar el saxofón en esta ciudad a ritmo del swing y el bebop.

Un breve resumen de lo que puedes hacer en Kansas City, Misuri.

Muy tradicionales

Las industrias principales que dominan la actividad económica en Kansas City son muy tradicionales en la cultura americana: la alimentación cárnica, el motor -Ford conserva allí plantas que siguen fabricando a día de hoy- y la administración pública, con más de cien agencias federales establecidas. En deportes, por ejemplo, no gozan de grandes gestas, salvo una Superbowl en los años setenta con los KC Chiefs y haber sido sede de la franquicia de los Kings antes de trasladarse a Sacramento, California.

El memorial de la Libertad, un monumento a las víctimas de la I Guerra Mundial en Kansas City. Les encanta el patriotismo bélico.

En Kansas City, Misuri, se levantan monumentos como el Memorial de la Libertad, que conmemora la I Guerra Mundial. El museo se encuentra dentro del recinto que guarda respeto a la víctimas nacionales. Si prefieres entrar a un museo de arte, encontrarás el Museo Nelson-Atkins, que conserva obras de pintores de la talla de Caravaggio, Rembrandt, Van Gogh y Kandinsky. También hay un espacio dedicado a los mejores años del jazz en la ciudad, el Museo Americano del Jazz, situado entre las calles 18 y Vine, que funciona como un club con actuaciones en directo. Después, las vistas a su centro financiero se asemejan a ciudades como Chicago o Nueva York, pues rascacielos como el City Hall, de estilo art déco, rozan el cielo azulado del Estado de Misuri. Aunque su urbanización destaca por la situación de numerosas fuentes instaladas que solo Roma supera en el mundo.

Kansas City, Kansas

Si la leyenda de Bird comienza en la ciudad de Misuri, la persona bautizada como Charles Parker Jr. nace en Kansas City, Kansas. Fundada en 1868 e incorporada al Estado cuatro años después, es considerada El Corazón de los EE.UU., ya que geográficamente se encuentra dentro de los 400 km. centrales del territorio continental. Fue el primer campo de batalla en el conflicto sobre la esclavitud y la secesión sureña que llevó a la Guerra Civil Americana. Aquí también se fabrican automóviles, pero de la competencia americana, la General Motors.

Se trata de una ciudad con menos densidad de población que su homónima. Allí confluyen los ríos que dan nombre a los Estados limítrofes, Misuri y Kansas. De algún modo, actúa como ciudad satélite de la primera, así que su relevancia es residual. Digamos que es prácticamente una ciudad dormitorio; el verdadero interés recae en Kansas City, Misuri. Apenas existen fronteras físicas, pero sí en cuestiones legales y administrativas. Por ejemplo, en el Estado de Misuri la mayoría de edad para consumir alcohol se establece a los 21 años, mientras que en Kansas baja a la edad de 18. Tan solo cruzar una calle permite a los jóvenes cumplir las leyes aunque en casa sigan siendo menores de edad.

Quien tenga curiosidad por conocer los problemas que los habitantes de Kansas City sufren con la duplicidad administrativa.

Cuando viajas, uno de los aspectos que más tienes en cuenta es la oferta gastronómica que el destino elegido tiene. Tratándose de EE.UU., será difícil que encuentres comida ligera y sana. Así que tómate un descanso con la dieta mediterránea y permítete comer platos tan sabrosos como criminales. Porque debería ser delito comer tantas grasas saturadas a diario.

Qué comer en Kansas City

Para comenzar el día, no hay alternativa: desayuna unas rosquillas en LaMar’s Donut. Una vez hayas quemado grasas recorriendo museos y parques como el de Penn Valley, desearás almorzar un buen costillar de ternera. Aquí se prepara con salsa barbacoa, irresistible para cualquier paladar. Dicen que son más generosos que en Memphis sirviendo esta salsa. También es picante. Estas características las popularizó Henry Perry, vendedor ambulante que durante los años dorados del jazz en Kansas City la servía con carne ahumada de res y caza salvaje, como la marmota y el mapache, sobre roble y nogal. Posteriormente, discípulos como Arthur Bryant o George Gates cogieron el testigo abriendo sendos negocios, Arthur Bryant’s y Gate’s and Sons. Y ahora puedes encontrar también el Joe’s Kansas City o el O39. Existe gran variedad de restaurantes donde hincar el culo y gozar del auténtico sabor americano.

Entra hambre con solo ver el vídeo, y más cuando el presentador no deja de babear narrando las opciones que hay en Kansas City.

Después, con el estómago lleno, podrás tomarte unas birritas en el Boulevard Beer. Abierto desde 1989, la carta incluye cerveza de temporada, las pale ale de siempre o la Tank 7, una saison -en francés, de temporada- algo picante y afrutada. Y puedes visitar la fábrica por tan solo 5 pavos. Habrá quien piense que esto es digestivo. En cualquier caso, lo que seguro sabes ahora es qué comer en Kansas City cuando vayas de viaje. Y que habrás disfrutado de dos ciudades por el precio de una. ¡Yeehaw!

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