ROMA LLEVA A TODOS LOS CAMINOS

Ya en el siglo IV d.C., con la adopción del cristianismo como religión oficial del imperio romano, el teatro fue clausurado en todas sus provincias por representarse allí actos inmorales. De todos modos, durante la etapa politeísta de la Antigua Roma, el teatro nunca gozó de la misma expectación para el público que el anfiteatro, con la lucha de gladiadores, o el circo, donde se celebraban las carreras de carros y de caballos.

Salvando las distancias con la Antigua Roma

Salvando las distancias con la Antigua Roma, algo similar ocurre en el mundo actual. Las competiciones deportivas mueven más economía y público que el arte en general. Y en particular, aunque no sea por cuestiones morales, la asistencia de público en salas de cine ha disminuido considerablemente en la última década. Esto se debe al precio de las entradas y, en parte, a los nuevos hábitos de consumo, pues hay nuevas formas de entretenimiento: la disponibilidad de contenido audiovisual en todo tipo de pantallas permite al consumidor ver ficción en móviles, ya sea de camino al trabajo, de camino a casa o de camino al sueño en la cama o el sofá.

Sede de Netflix, en Los Gatos, California. Su último éxito ha sido ‘Roma’ (Alfonso Cuarón, 2018)

La comodidad de hacerlo en cualquier lugar, en cualquier momento -interrumpiendo la actividad de ocio las veces oportunas- y con quien tú quieras -el plan de manta y peli con tu pareja, que se ha convertido en toda una declaración de intenciones- es una ventaja que Netflix y otras plataformas digitales han aprovechado para ofrecer los estrenos en cine y series a cambio de una tarifa mensual. Que cada vez más personas pagan religiosamente. Su éxito es tal, que incluso estas plataformas se atreven no solo a distribuir, sino también a financiar proyectos audiovisuales de gran calado. Ya son muchos los realizadores de prestigio que han aceptado el encargo de trabajar para ellas y que su obra sea vista en exclusiva en multimedia.

Poco a poco, estos lanzamientos han llamado la atención

Proyectos de cine y series; producciones americanas, europeas, asiáticas; comerciales y de autor. ¿El objetivo? Ofrecer sus productos a gusto de cualquier consumidor posible. En el mercado, esta nueva tendencia se denomina vídeo bajo demanda -o Video On Demand (VOD)-. De este modo, y poco a poco, estos lanzamientos han llamado la atención de las academias de cine y festivales de cine internacionales, lo que ha generado polémica, primero con aquellos realizadores que son reacios -como el ejemplo de Pedro Almodóvar – a colaborar con las plataformas; después con las distribuidoras y exhibidores, que ven cómo su negocio se ve estrechamente reducido por la aparición de estos nuevos competidores cuyo fondo de armario gusta tanto a crítica como a público. Roma, una de las sensaciones de 2018, rompió registros históricos por diversas razones. Por ejemplo, sus diez nominaciones en los premios Óscars.

Tráiler de ‘Roma’, de Alfonso Cuarón (2018).

Aunque este es un caso excepcional, ya que su estreno fue simultáneo en Netflix… Y en un número reducido de salas de cine en todo el mundo. Esto significa que el cine en público y el cine en la intimidad son compatibles y necesarios para la supervivencia de la industria de los sueños. Como así lo comprobé de primera mano. Acudí el día del estreno a las salas de cine Verdi, en Madrid, con mucha expectación. Una vez acomodado en mi butaca, antes de que apagaran los focos, observé alrededor mío. Estaba rodeado de personas. Jóvenes en su mayoría. Habíamos llenado la sala. El efecto llamada de los medios había dado resultado. Es más, su estreno en salas estaba previsto proyectarse durante una única semana. Ante el inesperado éxito, los exhibidores se vieron forzados a renegociar la prolongación en cartelera de la aclamada obra dirigida por el oscarizado Alfonso Cuarón.

Roma, una de las sensaciones de 2018

El director mexicano, conocido por obras como la magistral ‘Hijos de los hombres‘ (2006) o una de las entregas de la saga ‘Harry Potter: El prisionero de Azkabán‘ (2004), llevaba tiempo cocinando este exquisito plato. Tras levantar su Óscar a mejor dirección por ‘Gravity‘ (2013), tenía claro que era el momento de arriesgar y desarrollar su proyecto más íntimo desde ‘Y tu mamá también‘ (2001), pero esta vez con los mejores medios a su disposición. Porque el éxito no siempre está de tu lado para usarlo a tu modo, ya que debes demostrar en cada nueva ocasión a quienes invierten en tus ideas que sigan depositando su confianza en ti. La película cuenta la historia de Cleo, una joven sirvienta de una familia que vive en la Colonia Roma, barrio de clase media-alta de Ciudad de México en 1970.

Cuarón, apoyándose en sus recuerdos de infancia, se basa en la experiencia personal de una persona muy querida por él. Y consigue retratar un México de época, allá por los 70, cuando se levantaron revueltas estudiantiles en las universidades poco después de que el país organizara la Copa del Mundo de fútbol. Este hermoso regalo, lleno de belleza de una realidad cruel y amarga, que nos ha hecho Cuarón demuestra una vez más que el soporte no lo es todo, sino la fuerza del argumento o la verosimilitud del relato y sus personajes. La razón por la que millones de personas disfrutan del cine allá donde viajan es que desean vivir experiencias diferentes que de otro modo no podrían, descubrir que cualquier conflicto que se genere tiene una solución, beneficiosa o perjudicial para cualquier parte implicada.

El cine sigue en vigor

Estas plataformas, además de películas de cine, también producen series. Con los mejores medios. Sin embargo, todavía hay críticos que distinguen entre cine y serie debido a la tradición de este formato hecho para televisión, medio hoy ya en decadencia. Es la consecuencia de los nuevos hábitos antes comentado. El público demanda más cantidad sin perder calidad. Y el cine se adapta. El consumo en continuo (streaming en inglés) permite contar historias con una continuidad en el tiempo que una película no ofrece -están pensadas para proyectarse sin interrupción durante dos/tres horas en salas de cine-, y sus creadores pueden profundizar más en sus personajes y desarrollar tramas más complejas.

Las plataformas de contenidos digitales luchan por liderar el consumo audiovisual.

Historias que nos acompañan en nuestra vida diaria, combatiendo y protegiéndonos de la soledad, y que acaban formando parte de nuestra familia. Esto es algo que valoramos y necesitamos. Y ellos lo saben. NetflixAmazonApple. Y muchas más a partir de ahora. De modo que el cine sigue en vigor. En constante cambio. Y la sociedad evoluciona. Y los hábitos cambian. Como cambiaron en Roma y el antiguo imperio. Y en la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, más de lo mismo. Así, parece ser que todos los caminos llevarán a… Roma.

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