SPIDER-MAN: EL ARTE DEL UNIVERSO ARÁCNIDO

La primera década del siglo XXI sirvió para que el cómic de superhéroes se consolidara definitivamente como producto de masas. Gracias a las adaptaciones al cine de personajes como Los 4 Fantásticos, X-Men, Hulk o Spider-Man, entre otros muchos. Todos ellos nacidos del ingenio y las manos de Stan Lee, Steve Ditko y Jack Kirby. Marvel, eterna competidora de DC Comics por reinar el mercado de las historietas en papel entintado, seguía su estela. Pero en la gran pantalla parece que la corriente es la inversa.

Todavía no es propiedad Disney: Spider-Man

Esta segunda década del siglo XXI, que todavía está por acabar, es considerada ya, en términos de mercado para el séptimo arte, como la Edad Dorada del Cine de Superhéroes. Como lo fue el peplum romano en los años 50 del siglo pasado. Podría decirse que este cine protagonizado por personajes en mallas es un género per se. Pero este triunfo tiene un punto de partida, que fue el momento en que Walt Disney Company compró los derechos sobre la matriz. Adquirir Marvel Entertainment, propietaria a su vez de Marvel Studios, ha sido todo un acierto para los ejecutivos del Ratón. Digamos que fue un golpe maestro para el devenir de la industria de Hollywood. Aunque todavía hay un bien muy codiciado que todavía no es propiedad Disney: Spider-Man. Pero, ¿por qué tanto interés en adaptar este universo?

Pues porque sus historias de superación permiten a la gente soñar. Que es la razón de ser del cine. Y a falta de pan, buenas son galletas. Es decir, que aquellos personajes ya conocidos son más fáciles de atraer al público a las salas. Y también para que compren artículos del merchandising. A resultas de este cambio de propietarios, la compañía Sony todavía se lamenta por no adquirir en su época todo el universo Marvel, ya que tan solo lanzó las redes sobre el personaje arácnido allá por los 90. Aunque quién podía prever esto cuando la propia Marvel Studios estaba al borde de la bancarrota, situación que revirtió tras el éxito en taquilla de Blade, el personaje medio mortal, medio vampiro, que apenas conocía el gran público.

Arriesgar en las formas

Entonces llegaron los esperados avances tecnológicos, que ayudaron a que las adaptaciones del cómic fueran lo más reales posible. Los estudios cinematográficos se frotaban las manos. Y así fue cómo se originó el germen de la fiebre actual. Así las cosas, con todo este barullo en los despachos, Sony, la todavía propietaria del personaje más icónico de Marvel, ha decidido arriesgar en las formas, no tan convencionales como nos tenía acostumbrados, y fabricar un producto auténtico, fresco, que reúne todas las condiciones para convertirse en un clásico instantáneo.

Una interpretación personal del mensaje que transmite Spider-man: un nuevo universo

Se trata del estreno en salas de Spider-Man: un nuevo universo, dirigida por Bob Persichetti, Rodney Rothman y Peter Ramsey. Con detalles puramente estéticos, como el uso de la técnica del tramado en digital -creando un estilo de animación propio de lo más fiel a la ilustración original en papel en sus inicios- unido a unos diálogos cargados de humor irreverente que invitan a la autoparodia de la franquicia, liberan a un personaje que estaba demasiado encorsetado, que mostraba cierta decadencia a la hora de contar de nuevo las aventuras del personaje.

Spider-Man: un nuevo universo

Una resurrección en toda regla que demuestra que sus realizadores aman y respetan un símbolo que representa el espíritu justiciero americano, ahora en horas bajas. Dando entrada a todo tipo de guiños hacia la cultura pop underground nacida en la era de Internet: los memes -atención a quienes no hayan ido a verla todavía: permaneced en la butaca hasta que se enciendan las luces-, con una música original compuesta por artistas del trap americano emergidos de plataformas como YouTube o SoundCloud, y la diversidad de géneros que representa Spiderman en cada universo, aceptando que cualquiera puede ser un héroe si se lo propone, la película consigue su objetivo de empatizar con nuevas generaciones y emocionar a los fans de siempre.

Tráiler del film de Spider-Man

Reinventarse era una necesidad y aquí está el resultado. Aunque el multi-verso que el grupo editorial ha desarrollado en los últimos años, algo que solo el fandom del cómic conocía, cualquiera se sentirá identificado con el mensaje de la película. Aquella generación que creció viendo sus aventuras animadas por televisión aprendió que el sentido arácnido nunca falla. Por eso, en esta ocasión puede que sí haya fallado si esperabas un déjà vu. Porque te trasladará a tu infancia, cuando soñabas ser como tu ídolo; imitando sus gestos, aprendiendo valores que ahora que eres adulto son importantes. Que tío Ben le dijera a Peter Parker antes de su asesinato aquello de que ‘un gran poder conlleva una gran responsabilidad‘ se ha tornado en una premisa para los autores de esta película. Y su cometido se ha cumplido.

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