TRUMAN: LA ÚLTIMA VOLUNTAD DE UNA VIDA DIGNA

Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral. Así lo reconoce nuestra Constitución (1978) en su artículo 15, dentro de la primera sección del capítulo segundo Derechos y Libertades. Aunque no siempre es así. Por muchos motivos. Pero, sobre todo, por la ambigüedad y la falta de claridad del texto. La amplitud de esa definición choca en muchas ocasiones con la realidad más cercana. Como en Truman, una película entrañable.

Truman, ganadora del Goya 2016

Un buen ejemplo de lo que podría ser la elección de muerte digna es el caso de Julián, personaje principal en la magnífica película Truman, ganadora del Goya 2016 a mejor película y cuidadosamente dirigida por Cesc Gay. El protagonista, interpretado por un soberbio Ricardo Darín, es un actor de teatro argentino afincado en España. Diagnosticado de cáncer, renuncia a la quimioterapia y decide disfrutar de los buenos momentos que le concede la vida hasta que empiece a notar los efectos. Instante en el que probablemente se suicidaría.

Tráiler de ‘Truman’ (Cesc Gay, 2015).

La mala noticia se extiende, y sus amigos llegan para arroparle en el final de este viaje. Como Tomás, enorme Javier Cámara, quien le visita llegado desde Canadá con la intención de convencerle de que es una idea macabra. Sin embargo, su comprensión y amistad son más fuertes y decide apoyarle en su decisión. Es admirable el aplomo de Julián, dejando atrás las envidias y reproches, para despedirse de sus conocidos. Y, sobre todo, de buscar una familia para su perro Truman cuando él ya no esté, siendo este el asunto prioritario para el amo.

Derecho a la vida digna

¿Quién no ha conocido a alguien que sufriera una enfermedad terminal o un accidente que le apagara lentamente hasta que perdiera toda autonomía sobre su ser? ¿Y por qué recae finalmente en sus herederos la difícil decisión cuando su vida depende únicamente de estar conectado a una máquina de respiración asistida? La vida humana merece el máximo respeto y garantía, pero la dignidad de ser consciente de lo que dices o haces y decidir antes de perderla también es importante. Mejor sería matizarlo como derecho a la vida digna. O regular este supuesto mediante ley orgánica.

Fotograma de la película.

A renglón seguido, el artículo 16 garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos, teniendo como límite el mantenimiento del orden público protegido por la ley. De este modo, el orden de los mencionados derechos fundamentales es el que es: primero la vida, después la libertad religiosa y política. En la mayoría de los casos, estos principios son papel mojado, puesto que se interpretan restrictivamente como consecuencia de la presión social que ejerce todavía la curia diocesana cuando se trata de legislar o juzgar acerca de lo que más concierne a uno mismo. 

Lo correcto es respetar su voluntad 

Una sociedad que no mira de frente a la muerte como hacen otras culturas y, sin embargo, celebra la muerte del toro en las plazas. Por suerte, cada vez más personas toman conciencia sobre las circunstancias que afectan al individuo, y entienden que lo correcto es respetar su voluntad de marcharse antes de tiempo si es así, y evitar así futuros conflictos morales. Actualmente, el Código Penal persigue a aquellos que inducen o cooperan necesaria o activamente en el suicidio de otras, pero deja la puerta abierta a que uno mismo se lo practique. Hay que tener mucho valor para quitarse la vida por mucho dolor que sufra. Tampoco se puede negar que cada día mueren millones de vidas por otros tantos motivos, algunos perversamente injustos, que nadie denuncia.

Esta ‘pequeña’ obra posee las cualidades necesarias para conmoverte, que reflexiones sobre tus libertades, derechos, poderes y obligaciones antes de abandonar este mundo. En España, queda pendiente una regulación de la eutanasia en el ordenamiento con el fin de dar seguridad jurídica a estas situaciones tremendas. Otros países lo han hecho ya, como son los casos de Holanda, que incluso permite esta decisión personal sin justificar la enfermedad, y México, que ha aprobado recientemente una reforma legislativa.

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