EL HIJO DE SAÚL: LA DEGRADACIÓN HUMANA

El hijo de Saúl, debut cinematográfico del director húngaro László Nemes, es una película aclamada por la crítica. Revelación de la temporada en festivales internacionales, está ambientada en la II Guerra Mundial. Relata de manera directa el horror al que fueron sometidos los prisioneros de campos de concentración nazi. Estos eran dirigidos a los hornos de gas y arrojados a fosas comunes. Algunos de ellos, por suerte o por desgracia, sobrevivían haciéndose cargo de labores de limpieza en cámaras y de cadáveres. Eran los llamados «Sonderkommando«.

Saúl, capaz de mantener toda entereza en ese infierno

Uno de ellos es el protagonista, el húngaro-judío Saúl, capaz de mantener toda entereza en ese infierno. Hasta que el cuerpo de un niño sacrificado se cruza en su camino. A partir de entonces, su único destino es encontrar el modo de darle sepultura según el rito hebreo, como si se tratara de su propio hijo. 

Fotograma del film El hijo de Saúl.

Al ver que ya no tiene nada que perder mas que la poca dignidad que le queda, decide poner en marcha su propio plan. Desobedeciendo incluso órdenes de los opresores arios, buscando una paz interior que le libre del tormento.

La culpa por transmitir esa angustia la tiene el montaje

Parte de la culpa por transmitir esa angustia la tiene el montaje de la película, provocando en el espectador escalofríos y náuseas. La decisión de filmar sin apenas cortes, primeros planos y planos medios-secuencia, no solo añade mayor intriga al asunto. Te hace sentir realmente como si vivieses contra reloj el momento de tu muerte. Pero evita juzgar los hechos para exponer una realidad no tan lejana en el corazón de Europa.

Tráiler del film.

Esta terrible historia obliga a reflexionar sobre las consecuencias de la intransigencia que alientan aquellas personas que solo quieren sacar provecho del caos. La libertad es un bien público universal difícil de proteger, pero muy fácil de destruir cuando los valores democráticos son atacados con autoritarismos. Sobrecoge por aquello que nos enseña, los terribles efectos del abuso de poder dentro del orden geopolítico. Pero no debería reducirse al recuerdo de injusticias pasadas, obviando las del presente, ya que los exterminios siguen repitiéndose en la actualidad en otras partes del planeta. Si decides verla y quedarte hasta el final, será porque realmente sientes que la degradación humana ha llegado a sus límites y deseas que acabe cuanto antes. Por los que han sufrido, por los que sufren y por los que dejen de sufrir en un futuro.

One Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *